miércoles, 30 de marzo de 2016

7

Capítulo 7
_______ vio la puerta del salón entreabierta y se asomó. Justin estaba
despatarrado en el sofá con un vaso de whisky ya vacío en la mano, el cabello
despeinado, la camisa a medio sacar del pantalón, una de las botas sobre el cuero del
asiento, y cantando, o más bien aullando, con todas sus fuerzas. En la mesita frente al
sofá había un cenicero lleno, un paquete de tabaco vacío y hecho un gurruño, otro
paquete recién abierto, y media botella de whisky.
—Oh, Justin... —gimió _______.
—Hola, _______, ¿quieres un trago? —le ofreció levantando el vaso.
—Emborracharte no te va a ayudar, y lo sabes.
—Salió llorando —murmuró Justin—. Maldita sea, _______, se echó a llorar, y él la
llevó a casa. Quiero matarlo —masculló con los ojos en llamas y la voz dura y áspera—.
¡Mi propio hermano!
_______ se mordió el labio inferior. No sabía que decir a eso, ni tampoco qué hacer.
Justin casi nunca bebía, y nunca se quejaba, pero parecía como si estuviera
muriéndose por dentro, y no podía evitar compadecerse de él. Ella también se había
sentido así cuando Tom se había marchado con Shelby.
—Los vi marcharse —gruñó Justin. Se frotó pesadamente la cara con una mano y
suspiró frustrado—. Ella es parte de mí, todavía es parte de mí... a pesar de todos
estos años, a pesar del dolor... Tom lo sabía, ________, y lo hizo intencionadamente...
—No, Tom es tu hermano —lo defendió la joven—, él no te haría daño a
propósito.
—Cualquier hombre se enamoraría de ella —continuó Justin—, porque Shelby es
tan preciosa, es como un sueño hecho realidad.
Aquello era lo que _______ menos quería oír en ese momento, y volvió a sentir una
punzada de celos.
—Pero emborracharte no es la solución —repuso suavemente poniendo una mano
en su brazo—. Justin, vete a dormir.
—¿Cómo puedo dormir cuando él está con ella? —exclamó Justin angustiado,
tapándose el rostro con las manos.
—No tardará. Tyler acaba de irse a casa.
—Yo no sé mucho de mujeres, _______ —dijo Justin—, y no tengo el encanto de
Tom, ni su experiencia, ni su atractivo.
—Yo tampoco tengo el atractivo de Shelby —dijo en voz queda, sentándose junto
a él—. Me temo que si nos presentáramos a un concurso de belleza perderíamos los
dos. Oh, Justin, ojalá fuera rubia...
—Y ojalá yo fuera un tenorio —suspiró Justin. _______ le dirigió una sonrisa y él se
la devolvió.
—Ten —le dijo inclinándose peligrosamente sobre la mesa para verter más
whisky en el vaso—. Al infierno con los dos. Esto ahoga las penas.
________ bebió un trago. Sabía horrible y le quemaba la garganta.
—¡Dios! ¿Cómo puedes seguir vivo después de beber esto? Huele a gasolina.
—Es un whisky escocés magnífico —repuso él ofendido. Le arrancó el vaso de la
mano y apuró el resto del contenido—. _______, si quieres ahogar las penas de verdad,
tienes que cantar también. Voy a enseñarte una canción de taberna mexicana.
Cuando Tom llegó, una media hora más tarde, escuchó un dúo de voces
totalmente desentonadas, provenientes del salón. Se acercó, y se quedó mirando el
espectáculo incrédulo. Justin estaba repantigado en el sofá, con una botella de whisky
en la mano, y _______ estaba recostada contra su pierna flexionada, los pies descalzos
sobre la mesa, y un vaso casi vacío en su mano. Estaban borrachos como cubas.
—¿Qué demonios está pasando aquí? —exigió saber con los brazos en jarras.
—Lo que pasa es que te odiamos —lo informó ________, levantando su vaso para
brindar por eso.
—Amén —dijo Justin con una sonrisa burlona.
—Y cuando hayamos acabado de beber y de cantar, vamos a ir a la nave, y vamos
a abrir todas las verjas, para que tengas que pasarte el resto de la noche persiguiendo
vacas —añadió ________ entre risas e hipos—. Hemos acordado que es lo que mejor se te
da: perseguir hembras. Supongo que la especie es lo de menos, ¿verdad, compañero?
—le dijo a Justin girando la cabeza hacia él.
—Cierto —asintió este. Y se llevó la botella a la boca para tomar otro trago.
—Íbamos a cerrar la puerta con llave por dentro y a echar la cadena para que no
pudieras entrar —le dijo _______ a Tom—, pero no podemos levantarnos — confesó
echándose a reír.
—Dios del cielo... —murmuró Tom meneando la cabeza ante el cuadro—. Ojalá
tuviera una cámara.
—¿Para qué? —inquirió Justin.
—Olvídalo —contestó Tom desabrochándose los puños de la camisa y
remangándose—. Haré un poco de café bien cargado.
Cuando regresó estaban los dos roncando, y la botella de whisky pendía de la
mano de Justin que apenas la tenía agarrada por el cuello. Tom se la quitó y la puso
en la mesa, junto al vaso vacío de ________. La situación era tan sorprendente como
cómica. Se preguntó si los habría empujado a ello el hecho de que hubiera acompañado
a Shelby a casa. En el caso de Justin sería comprensible, pero no en el de ______, no por
el modo en que lo había tratado desde que la besara. A menos que... Frunció el ceño, y
observó curioso el pacífico rostro de la joven. A menos que finalmente hubiera
comprendido por qué no la había tratado con delicadeza, y se hubiera arrepentido de
las cosas que le había dicho. ¿Podría ser así? Lo cierto era que había dado muestras de
estar celosa de Shelby en el baile, y allí estaba en ese momento, totalmente borracha.
«Bueno, bueno...», se dijo con una sonrisa maliciosa, «de vez en cuando ocurren
milagros».
Tom tomó a la joven durmiente en brazos y la puso en una mecedora,
mientras acomodaba a su hermano, cuan largo era, en el sofá, y lo tapaba con una
manta. Volvió a tomar en sus brazos a ________, y apagó la luz del salón con el codo.
_______ se despertó mientras subía las escaleras con ella en brazos, y lo miró,
guiñando los ojos.
—Estás liado con Shelby —murmuró trabándosele la lengua—. Lo sabemos. Y
sabemos lo que has estado haciendo... —le dijo prorrumpiendo en una risa amarga.
Después suspiró y empezó a cantar la canción que Justin le había enseñado.
—Para ya, ¿quieres? —la riñó Tom—. Una señorita no debe usar ese lenguaje.
—¿Qué lenguaje?
—Esa canción, que supongo te ha enseñado mi hermano, es tremendamente vulgar
—murmuró Tom.
En ese momento llegó al rellano superior, y _______ cerró los ojos mientras él la
llevaba a su dormitorio. Tom abrió la puerta y la cerró tras de sí. Había recuerdos
demasiado frescos en aquella habitación, pensó irritado al sentir que se excitaba.
Recuerdos de _______ medio desnuda sobre la cama, de _______ acorralada contra la pared.
La dejó sobre la cama y observó como se acurrucaba.
—Ah, no... —murmuró él—, no puedes acostarte así.
—Ya lo creo que puedo —repuso ella bostezando.
Tom le quitó los zapatos y, tras un momento de duda, le desabrochó la falda.
Se la quitó, y después las medias y la blusa. Debajo de la ropa, ________ llevaba unas
braguitas rosas de encaje, y un sujetador a juego que apenas cubría sus generosos y
firmes senos.
Aquello era un tremendo error, se dijo sin poder evitar quedarse embobado
admirándola. ¡Pero es que era la cosa más deliciosa que había visto en su vida!
En ese momento la joven suspiró y abrió los ojos. Se quedó mirándolo confusa.
—Me has desvestido.
—No podías dormir vestida.
—Supongo que no —contestó ella con pereza.
La joven sabía que debería mostrarse turbada porque él la estuviera viendo de
esa situacion, tapada apenas con aquella lencería rosa tan atrevida que había comprado en
la ciudad ante la insistencia de Misty pero, a juzgar por el modo en que Tom la
estaba mirando, tal vez no había sido un dinero malgastado después de todo...
—¿Dónde tienes un pijama, o un camisón? —le preguntó Tom obligándose a
apartar la vista.
—Tengo un camisón debajo de la almohada.
Tom obligó a sus piernas a moverse y levantó la almohada para sacar un salto
de cama que apenas la cubriría más que aquella lencería.
—Te vas a congelar con esto —murmuró.
—Misty me dijo que lo comprara porque era muy sexy... —contestó ella
soñolienta—. Pensaba seducir a Tyler. Le gustó mucho, ¿sabes?
Los rasgos de Tom se endurecieron.
—Por encima de mi cadáver.
—¿Y qué has hecho tú con Shelby, eh? —lo acusó ella incorporándose
trabajosamente hasta quedarse sentada—. Debería darte vergüenza, cuando sabes
que Justin está loco por ella.
—No le he puesto un dedo encima a Shelby —repuso él—, la dejé frente a la
puerta de su casa y regresé a la sala de fiestas para buscarte.
—Pues ya no estaba —murmuró ella.
—Sí, de eso ya me di cuenta al llegar allí —contestó Tom.
Lo que no mencionó, fue el enorme esfuerzo que había tenido que hacer para no
ir a buscar el coche de Tyler, ya que los celos le habían hecho imaginar que podía
habérsela llevado a algún sitio oscuro y apartado.
—Cuando pueda ponerse en pie, Justin va a darte una paliza —le dijo ________
alegremente.
—Supongo que está en su derecho —suspiró Tom—. La verdad es que esta
noche no he hecho más que complicar las cosas.
Se sentó a su lado en la cama, apartando de mala gana la vista de las largas
piernas de la joven, la curva de sus caderas y los senos.
—¿Tienes idea de lo perfecta que eres? —murmuró distraídamente.
De pronto, _______ se puso tensa, y abrió mucho los ojos, como sorprendida.
—¿Yo?
—Sí, tú —susurró él con voz ronca—. Desde las piernas a las caderas, pasando
por esos deliciosos senos que... —se quedó callado al darse cuenta, enfadado, de que
otra vez había vuelto a dejarse embrujar por sus encantos—. Ven aquí —dijo
tomándola por la cintura y colocando el salto de cama sobre sus muslos. De repente
observó como los pezones de ______ se ponían de punta, y se le cortó la respiración.
—¿Qué pasa? —ella alzó la vista hacia él, curiosa.
—Esto... —musitó él rozando delicadamente sus pezones con los nudillos.
_______ se apartó ante aquel inesperado contacto. Tom buscó sus ojos, y pudo
leer en ellos el deseo que había estado tratando de ocultarle. El alcohol lo había
sacado a la superficie. La joven le acarició el dorso de la mano y entrelazó sus dedos
con los de él, haciendo que la tocara de nuevo.
—_______... —gimió él.
—Lo siento... Siento lo que te dije esa mañana, y cómo... cómo reaccioné
—susurró ella. Tragó saliva, buscando el coraje suficiente en su interior para abrir la
mano de Tom y colocarla bajo uno de sus senos, para que él pudiera sentir su
contorno.
—______, por Dios, no... —gimió Tom.
Pero ella hizo que frotara su mano suavemente por la exquisita cumbre, y se dejó
llevar por las maravillosas sensaciones que le producía, arqueándose hacia él.
—Tom... —murmuró extasiada.
—No estás lo bastante sobria para esto, _______... — susurró él.
A pesar de que su conciencia le decía que debía detener aquello, el tacto de la
joven amenazaba con hacerle perder el control por completo, y se dejó llevar cuando
ella se echó hacia atrás.
—Gracias al alcohol he perdido el miedo —murmuró _______ buscando sus ojos—.
Enséñame.
—No puedo...
—¿Por qué? ¿Porque soy fea, porque no soy sofisticada... porque no soy rubia?
—casi sollozó ________.
Y entonces el control de Tom cedió, como una cuerda demasiado tensada. Se
inclinó sobre la joven, y su aliento se entremezcló con el de ella mientras rodeaba su
seno por completo con la mano.
—Porque eres virgen —murmuró tomando posesión de sus labios.
_______ gimió encantada. Aquel era un beso dulce, muy dulce, nada que ver con el
de esa otra ocasión, cuando él se había mostrado impaciente y brusco.
Permitió la incursión de la lengua de Tom dentro de su boca, y no protestó
cuando él hizo el beso más profundo, ni cuando notó que su mano se deslizaba por
detrás para desabrochar el sostén.
Cuando Tom hubo retirado la molesta prenda, ________ sintió el aire fresco, y las
caricias de sus manos fueron como un bálsamo para su ardiente piel.
—_______... —gimió Tom contra sus labios. Quería hacerle el amor hasta llegar
al final.
La joven abrió los ojos, y dejó que su mirada vagara hasta el tórax de Tom y
que sus manos la siguieran. Notó que él se tensaba cuando empezó a desabrocharle los
botones de la camisa, pero no la detuvo, así que la abrió por completo, acariciando la
espesa mata de vello que lo recorría hasta alcanzar la hebilla del cinturón.
—Seguro que te encanta que las mujeres te acaricien el torso —dijo
masajeándolo.
—Nunca me había gustado... hasta ahora —repuso él con voz ronca.
________ se removió inquieta sobre el edredón, hambrienta de más caricias y sus
ojos buscaron los de él. Su cuerpo le gritaba, pidiendo algo.
—¿Qué es lo que quieres? —le preguntó él—. Solo dímelo. Haré lo que quieras que
haga.
La joven tragó saliva y entreabrió los labios, insegura. Agarró la cabeza de
Tom entre sus manos, y tiró de ella, arqueando su cuerpo hacia él. Y Tom
comprendió, sin necesidad de palabras.
—¿Quieres que te beses aquí? —susurró con ternura. Y tomó con la boca abierta
la cumbre de uno de sus senos.
________ gemía sin cesar. Aquello superaba con creces todas sus fantasías sobre lo
que debía ser la pasión. Enredó los dedos en los mechones castaños mientras Tom
seguía con sus caricias, animado por sus eróticos gemidos y la sensación de que su
cuerpo le respondía. De pronto volvió a besarla en los labios, y _______ abrió la boca para
darle libre acceso, al tiempo que el cuerpo de Tom la cubría.
Ella abrió los ojos al notar que los labios de él se despegaban un momento de los
suyos, y mientras sus cuerpos se acomodaban con increíble perfección el uno al otro.
Apenas podía respirar, y comprendió, al sentir íntimamente su excitación, lo mucho que
la deseaba.
—¿Tienes miedo esta vez, _______? —murmuró Tom con voz queda.
—Debería tenerlo —contestó ella.
Alzó las manos para tocar su rostro mientras Tom frotaba suavemente su
torso contra los senos de ella. Contuvo el aliento, temblorosa, pero sus dedos trazaron
con adoración las cejas, las mejillas, los labios...
Tom deslizó las manos por detrás de su espalda para atraerla hacia sí.
—Te deseo _______ —le susurró inclinándose sobre su boca—. Te deseo tanto...
La joven le rodeó el cuello con los brazos y lo besó suavemente.
—Yo también te deseo, Tom...
Entonces Tom estuvo a punto de perder el control por completo. La besó
hasta que tuvo que parar para tomar aliento, con la rodilla entre sus largas y suaves
piernas, y una mano en su cadera. La sintió estremecerse y emitir algo que sonó como
un sollozo, y aquello, fue lo que le devolvió la cordura.
Despacio, muy despacio, rodó sobre el costado, llevándola consigo y acunándola
contra su cuerpo sudoroso. Tomó la cabeza de _______ entre sus manos y la apretó
contra su corazón.
—Quédate quieta, cariño —le dijo entre susurros entrecortados al sentir que se removía en sus brazos. Le agarró las caderas—. Quédate quieta aquí a mi lado y
respira. En un momento todo estará bien. No te muevas, cariño.
________ tenía las palmas abiertas sobre su tórax, enredadas en la mata de vello que
subía y bajaba. Si estaba tan agitado como ella, ¿por qué se detenía en ese momento?
No comprendía nada.
—Mi vida... —murmuró Tom al cabo de un rato—. Dios del cielo, si hubiera
seguido un par de segundos más no habría podido parar, ¿lo sabes?
______ se acurrucó contra él.
—¿Por qué has parado?
Tom se apartó un poco para mirarla.
—¿Acaso no lo sabes?
—Supongo que porque no soy rubia... —suspiró la joven, a punto de romper a
llorar por la decepción y frustración que sentía.
—No, porque no estás lúcida —la corrigió él. Apartó el cabello de su rostro con
ternura—. Mírate, ________, estás borracha.
—Pero te deseo... —gimió la joven.
—Lo sé, puedo verlo... y notarlo —la abrazó con fuerza un instante, volvió a
apartarse, y le metió el salto de cama por la cabeza en un hábil movimiento. A
continuación, la tomó en sus brazos, apartó la ropa de la cama y la depositó de nuevo
sobre el colchón, tapándola amorosamente.
—Tom, quédate conmigo... —susurró ______. Él sonrió, pero meneó la cabeza.
—No, si Justin nos encontrara juntos en la cama, me haría casarme contigo.
—Y supongo que eso sería el fin del mundo para ti.
La expresión en el rostro de Tom se endureció. Inspiró y le acarició la mejilla
pensativo.
—Llevó solo mucho tiempo, _______. Me gusta ser mi propio jefe y no tener que
rendir cuentas a nadie. Soy un lobo estepario, el matrimonio no es para mí.
—Imagino que una sola mujer no te satisfaría — murmuró apartando la vista. Sus
sueños se habían hecho añicos. Tom la deseaba, pero no la amaba.
Él se encogió de hombros confundido y sintiéndose en cierto modo abrumado.
—No, nunca me ha bastado con una mujer —le dijo ásperamente—. No quiero
ataduras.
—Dios me libre de atarte —murmuró _______ forzando una sonrisa cínica—. No te
preocupes, Tom, solo estaba... experimentando. Me preguntaba por qué habías sido
tan brusco conmigo la otra mañana, y quería saber si la pasión hace a la gente brusca,
y ahora puedo decir que así es, porque es lo que me ha sucedido a mí esta noche.
Gracias por la... lección.
Tom frunció el ceño y buscó sus ojos.
—¿Es eso lo que te ha parecido?, ¿un experimento?, ¿una lección sobre cómo
hacer el amor?
—Tyler me dijo que alguien tenía que enseñarme —le dijo ella con un bostezo.—.
Pero ya no —cerró los ojos y volvió a apoyar la cabeza en la almohada—. Um, qué sueño
tengo...
Los ojos de él relampagueaban. ¡Lo había utilizado! Era lo único que había querido
de él, solo había estado experimentando, averiguando lo que se sentía al hacer el amor.
¡Condenada... chiquilla!
Se levantó y se quedó mirando furioso el sostén que le había quitado unos
momentos antes de que le dejara tocarla. ¿De que le dejara? ¡Pero si lo había instado a
hacerlo! ¿Cómo podía haber sido tan ingenuo? Le hervía la sangre al recordar lo
desinhibida que se había mostrado. ¿Tal vez sí lo amara pero estaba intentando
ocultárselo? ¿Y qué sentía él realmente hacia ella? ¿Solo la deseaba físicamente... o
era algo más? ¿Podría soportar perder su libertad por una mujer? Porque en eso era
en lo que acababa todo, en el matrimonio, la trampa.
Arrojó el sostén sobre la silla que había junto a la cama y se quedó mirando un
buen rato el plácido rostro de _______. Era deliciosa: virginal e increíblemente hermosa.
Se preguntó si alguna vez lograría borrar de su memoria el recuerdo de esa noche, o si
siempre se interpondría cuando estuviera con otra mujer.
Abrió la puerta y salió, cerrándola tras de sí muy despacio. No debería haberla
tocado.
Tenía que alejarse de allí por unos días, necesitaba pensar, aclararse las ideas.
De lo contrario, se convertiría en un infierno el tratar de no ponerle las manos encima
a _______. Además, sabía que si volvía a tenerla entre sus brazos, no se conformaría con
unos cuantos besos. La deseaba demasiado, y ella le respondía con demasiado ardor.
¡Dios!, lo excitaba como nunca otra mujer lo había excitado. ¿Y si no podía controlarse,
y si la tomaba a pesar de sus firmes intenciones?
No quería casarse, no quería ataduras, y eso, _______ no lo comprendería nunca.
Para ella, seguramente, hacer el amor significaba que había que casarse. No, no le
gustaba aquella idea en absoluto, pero le atormentaba el pensamiento de no volver a
sentirla. Era maravillosa. Su boca era tierna y dulce, y dispuesta a aprender, y su
cuerpo era como néctar. El solo recuerdo de su cuerpo desnudo lo hacía estremecer,
por no mencionar el exquisito tacto de su piel...
Gimió para sus adentros y se dirigió a su habitación. No podía tenerla, pero
tampoco quería renunciar a ella. No sabía qué diablos iba a hacer. Tal vez cuando
regresara de donde quiera que se fuese, tendría la mente lo suficientemente clara
como para tomar una decisión.
Entró en su cuarto, se sentó frente al escritorio, y le garabateó una nota a
Justin diciéndole que se iba unos días a Montana, a ver a unos accionistas. A su
hermano le parecería raro, ya que normalmente era él quien se encargaba de esas
cosas, pero seguramente a ________ no. Se preguntó cómo se sentiría la joven cuando se
enterara de que se había marchado. Con un poco de suerte a la mañana siguiente ni
siquiera recordaría que habían estado a punto de hacer el amor.




HOLA!!! NUEVO CAPS .. YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA ... ADIOS :))

martes, 29 de marzo de 2016

6

Capitulo 6
Tom ya se había marchado cuando _______ llegó a casa. Estuvo charlando un
rato con Justin contándole la decisión que había tomado sobre alquilar una habitación
en la casa de huéspedes de la señora Simpson, y después vieron un rato la televisión.
______ temía como el momento en que Tom regresara a casa. No
reconocía en el brusco hombre de aquella mañana al Tom junto al que había crecido.
Los chicos que la habían besado lo habían hecha suavemente, y nunca con tal
intensidad. Tom la había asustaba, no había tenido en cuenta su falta de
experiencia.
Tal vez la había besado para demostrarle lo que podía ocurrir si seguía
incitándolo, si le dejaba ver su interés por él. Si ese había sido el caso, desde luego
había conseguido su propósito.
Justin y ella estaban a punto de empezar a cenar cuando apareció Tom.
Se sentó, con aspecto cansado, y se sirvió un poco de limonada. No dirigió la
palabra a _______, y ella mantuvo la cabeza gacha para que no pudiera ver su sonrojo.
Tampoco era necesario en realidad, ya que él ni se dignó a mirarla. Empezó a hablar
con Justin sobre un posible nuevo cliente, y _______ se sintió excluida e ignorada. Sin
embargo, cuando Tom se levantó, sí la miró, pero lo que _______ vio en sus ojos la hizo
sentir aún peor.
Había en ellos una ira apenas controlada, mezclada con algo más oscuro, algo que
no alcanzaba a distinguir. Bajó la mirada y notó que se le aceleraba el pulso. ¿Por qué
actuaba Tom como si fuera ella la culpable de lo ocurrido? ¿Acaso no se daba
cuenta de que la había herido, de que la había asustado?
Tom salió de la casa.
—Eh —llamó Justin a la joven con una mirada preocupada—, ¿estás bien?
—Ni siquiera me ha hablado —susurró _______. Justin se recostó en la silla y
encendió un cigarrillo.
—Lleva así todo el día —le dijo—, el tiempo que has estado fuera estuvo todo el
rato mirando por la ventana en silencio. Le hice un par de comentarios y ni me oyó. Y
después salió fuera a fumar.
—¿A fumar? —repitió ella—. Pero si lo dejó hace años...
—Pues ya debe llevar un paquete entero —repuso Justin encogiéndose de
hombros—. _______, sé que no quieres hablar de ello, pero mi hermano va de mal en peor,
así que, o me cuentas qué pasa entre vosotros, o tendré que obligarle a él a hablar.
________ tragó saliva. No quería que Justin se pegara con Tom, pero tampoco
podía contarle lo que había hecho su hermano, sobre todo cuando en parte ella lo había
provocado. Y fue entonces cuando comprendió, cuando las piezas del puzzle
encajaron... Debía haber herido el orgullo de Tom con lo que había dicho y hecho
después de que la besara con tanta pasión. Cuanto más lo pensaba, peor se sentía.
Durante meses había soñado con que la besara, y cuando al fin lo había hecho, había
reaccionado como una colegiala.
—¿Y bien? —inquirió Justin enarcando una ceja.
—Le dije algunas cosas terribles —confesó ella finalmente, decidiendo que no
había por qué entrar en detalles.
—Y lo has herido... —adivinó Justin. Ella asintió con la cabeza.
—Oh, Justin, Tom me odia... Y no puedo culparlo por ello, he herido su orgullo
hasta tal punto, que creo que no querrá volver a hablarme jamás.
—Pues eso sí que es increíble... —murmuró Justin—. El que hayas logrado herirlo,
quiero decir. Muchas mujeres han intentado sin éxito atravesar esa dura coraza que lo
envuelve.
—Supongo que lo que ocurre —prosiguió _______ pensativa—, es que le resulta
difícil dejarme volar fuera del nido, después de cuidar de mí durante tantos años.
—Tal vez... —concedió Justin dando una larga calada al cigarrillo—. O tal vez...
no. Últimamente actúa de un modo muy extraño.
_______ rodeó su vaso de limonada con ambas manos. Tenía que contarle a Justin lo
del viernes por la noche y, sabiendo que no iba a ser nada fácil, no quería que le
temblaran y delataran su nerviosismo.
—Justin, tengo algo que decirte.
—Vaya, eso suena serio —murmuró él enarcando las cejas y esbozando una leve
sonrisa.
—Lo cierto es que lo es, y espero que no te enfades conmigo.
—¿Tiene algo que ver con los Jacobs? —adivinó él alzando la barbilla.
—Me temo que sí —suspiró la joven. La mirada de Justin se había ensombrecido
peligrosamente, por lo que prefirió bajar los ojos al vaso de limonada antes de
continuar—. Tyler me ha pedido que sea su pareja en el baile que se celebra el viernes
por la noche y he aceptado.
Apretó los dientes esperando el chaparrón, pero no cayó ni una gota. Al notar el
silencio de Justin, alzó la mirada cautelosa. Él la estaba observando, pero no parecía
enfadado, y aquello le dio valor para continuar.
—No tiene por qué recogerme aquí si tú no quieres verlo. Puedo quedar con él
directamente en el baile. De hecho, Shelby le insistió para que no me pusiera ante el
dilema de ir o no con él, porque no quería que tú te molestaras.
Un destello cálido iluminó fugazmente los ojos oscuros de Justin.
—¿Eso hizo? —inquirió bajando la vista al cigarrillo.
—No quería que Tyler me metiera en problemas contigo —dijo ______ suavemente.
—Ya han pasado seis años —dijo Justin al cabo de un rato, más para sí que para
ella—, seis largos y vacíos años... La he odiado durante todo este tiempo, y a su familia
también, y supongo que podría seguir odiándolos por el resto de mis días, pero eso no
cambiaría nada. Aquello ya no puede arreglarse.
—Shelby es tan bonita —dijo _______.
Justin contrajo el rostro, como si los recuerdos fueran demasiado dolorosos.
Apagó el cigarrillo con furia en el cenicero.
—Dile a Tyler que puede venir a recogerte —dijo de pronto poniéndose en pie—.
No haré ninguna estupidez.
_______ se quedó mirándolo, sin creer que se lo hubiera tomado con tanta calma y
después, bajó la vista al vaso de limonada, y añadió en voz queda justo cuando él
pasaba a su lado.
—Su hermano dice que Shelby lleva una vida monástica, que hace años que no sale
con nadie.
A la joven le pareció que Justin se detenía un instante, pero se dijo que tal vez
había sido solo su imaginación ya que, antes de que pudiera decir otra palabra, había
salido de la cocina.
Qué lástima, pensó ________ melancólica, que el amor pudiera tener una muerte tan
violenta. Y lo más triste de todo era que, a pesar de lo que Justin había dicho, habría
apostado lo que fuera a que Shelby y él seguían locamente enamorados, aunque hiciera
ya seis años de su ruptura. ¿Qué habría hecho Shelby para que Justin no quisiera
volver a saber nada de ella? Un hombre no podía mostrarse tan vengativo solo porque
le devolvieran el anillo de compromiso...

En el trabajo las cosas ya no eran como antes. Tom ya no la saludaba con
bromas y sonrisas; parecía haber perdido el sentido del humor, y haberse convertido en
un duro hombre de negocios que, o la ignoraba por completo, o la reñía
constantemente, indicándole cada pequeño error que cometía.
El viernes, a la hora de irse, _______ estaba hecha un manojo de nervios. Tenía
tantas ganas de ir al baile como un reo de que le concediesen un recurso de apelación.
Al menos así perdería de vista a Tom por unas horas y no se acordaría de él.
Probablemente él se iría a Houston, con la modelo. _______ apretó los dientes ante la
idea.
Al fin se fue a casa y, una vez allí, subió a su cuarto a cambiarse. Se puso una
falda de cuadros bastante corta, y una blusa blanca de mangas cortas abullonadas.
Estaban a finales de febrero, por lo que todavía hacía bastante frío, así que se puso un
abrigo largo encima.
Tyler había quedado en ir a recogerla a las seis y ya era casi esa hora cuando
bajó las escaleras, con el cabello brillante y suelto, y ligeramente maquillada. A pesar
de que al mirarse al espejo se había sorprendido de los resultados, nunca antes había
deseado con tantas fuerzas ser rubia, o que Tom le diera una segunda oportunidad.
Verdaderamente tenía la negra... ¡Mira que fastidiarlo todo a la primera!
Cuando estaba llegando al rellano, el corazón de la joven se puso a latir como un
loco al ver que Tyler llegaba en ese momento, y que era Tom quien le abría la
puerta. Se puso rígida. ¿Le habría dicho Justin que iba a salir con Tyler? Temía que
Tom se pusiera furioso con el hermano de Shelby, pero lo dejó pasar sin decir
nada.
Tyler iba totalmente vestido a la moda del Oeste: llevaba una chaqueta y
pantalones vaqueros, una camisa de cuadros roja, y botas y sombrero negros. Tom
iba ataviado de modo similar, solo que su camisa era azul. Se quedaron mirándose el
uno al otro largo rato hasta que Tom rompió el silencio.
—Justin me ha dicho que vas a llevar a _______ al baile. Puedes esperarla en el
salón si quieres —le dijo secamente.
—No hace falta —intervino ella terminando de bajar las escaleras—. Ya estoy
lista —añadió con forzada alegría. Sonrió a Tyler y este le devolvió la sonrisa. No quiso
ni mirar a Tom. No podía.
—Pues entonces vámonos —contestó Tyler—. He oído que los Jones van a tocar
esta noche. ¿Te acuerdas de Ted Jones, Tom, del instituto?
—Sí, me acuerdo de él —asintió Tom sin entusiasmo alguno.
En ese momento apareció Justin, que se paró en seco al ver a Tyler. ________
observó que se había vestido como si fuera a salir a algún sitio.
—¿Adónde vas, Justin? —le preguntó curiosa.
—Al baile, ¿adónde sino? —respondió él—. No para vigilar a ________, por si era lo
que estabas pensando —le aclaró a Tyler con una sonrisa fría—. Tom y yo hemos
quedado allí con un posible cliente.
El corazón le dio un vuelco a la joven. ¡Tom también iba al  baile! La sola idea
de que tal vez pudiera bailar alguna pieza con él la hizo estremecer de placer, y al
mismo tiempo se odió por ser tan débil.
—¿Ese posible cliente no será Fred Harriman por un casual? —inquirió Tyler en
un tono suspicaz.
—Sí, ¿por qué? —dijo Justin enarcando las cejas.
—Porque ha comprado nuestras tierras —respondió Tyler con una mueca de desagrado.
Tom dejó escapar un juramento por lo bajo y le dijo que sentían que se
hubieran visto obligados a vender.
—No tuvimos más remedio —respondió Tyler con un suspiro—. Es gracioso.
Cuando las cosas van mal uno nunca se espera que puedan ir a peor, pero ocurre.
Hemos hecho todo lo posible por arreglar los desaguisados que cometió nuestro
padre, pero ya era demasiado tarde. En fin, al menos todavía tenemos algunos pura
sangres, la casa, y un par de acres de tierra.
—Si necesitas trabajo, pásate por la nave un día de estos —le ofreció Justin
repentinamente—. Maldita sea, deja a un lado el orgullo, Jacobs —le espetó a Tyler al
ver su mirada recelosa—. No es caridad, y el que estemos enfrentados no quita para
que no reconozca que eres bueno con el ganado.
—Es cierto, Tyler —asintió Tom—. La puerta está abierta.
—Gracias entonces por la oferta —respondió Tyler. Se volvió hacia Justin—. Yo
pensaba que no ibas a bailes, ya fuera por negocios o no.
—Y no suelo hacerlo —repuso Justin—, pero Tom se emborracha si no hago de
niñera suya —añadió sonriendo ante la expresión indignada de su hermano.
—Eso es una maldita mentira —protestó—. Recuerdo una noche en la que tú sí
que habías pillado una borrachera en toda regla y tuve que meterte en la cama.
—Bueno, todos perdemos el control alguna vez — concedió Justin apretando los
labios—. ¿No es verdad, _______? —añadió mirando a la joven y después a su hermano.
_______ se puso roja como una amapola, y Tom se dio la vuelta, abrió la puerta y
la sostuvo para que los otros tres salieran.
—Shelby también viene al baile —le comentó Tyler a _______ mientras caminaban
hacia su ranchera—. Casi tuve que ponerle una pistola en la sien para convencerla, pero
al final accedió. Necesita distraerse un poco. Está trabajando seis días a la semana
por primera vez en su vida y le está resultando duro.
Justin no dijo una palabra, pero ________ se volvió a mirarlo de reojo y, por la
expresión en su rostro, hubiera jurado que estaba escuchándolo con atención. Y
Tom, también detrás de ellos, los observaba a Tyler y a ella con tal furia que, si
hubiera podido, los habría fulminado con la mirada.
Cuando llegaron la sala de fiestas estaba muy animada. La banda de los Jones
estaba tocando un popurrí de piezas del Oeste, de esas que se bailan alternando el
juego entre la punta y el tacón del zapato. El viejo Ben Joiner, con su violín en la mano,
dirigía el baile, alzando la voz por encima de la música para indicar a las parejas qué
tenían que hacer en cada momento.
—Hay mucho ambiente —le comentó Tyler a _______. Tom y Justin se habían
sentado en una mesa con el tal Fred Harriman.
—Sí —asintió ________ distraída—. ¿De qué tendrán que hablar con ese tipo? —le
preguntó mientras se dirigían a la mesa donde Shelby estaba sentada sola.
—No sé, supongo que Harriman querrá que engorden el ganado que nos ha
comprado —Tyler giró la cabeza en dirección al lugar donde estaban fijos los ojos
verdes de su hermana: la mesa de los Kaulitz—. Dios... está mucho peor de lo que
pensaba —murmuró entre dientes. _______ también lo había notado.
—Justin tampoco ha salido con nadie en todo este tiempo. ¿Crees que hay alguna
posibilidad de que...?
—¿Con lo resentido que está con mi hermana? No, no lo creo —respondió él categórico—.
Hola, hermanita —saludó a Shelby con una sonrisa. Retiró una silla para que ______ se sentara,
y él tomó asiento también.
—Hola, _______ —saludó su hermana a la joven—. Estás guapísima.
—Tú también —respondió _______—. No sabes lo que yo daría por ser tan bonita
como tú.
—Oh, vamos... —murmuró Shelby azorada.
Pero era cierto, y también que estaba preciosa aquella noche. Se había puesto un
vestido verde que resaltaba sus increíbles ojos y marcaba su estupenda figura.
—Tyler nos ha contado que habéis tenido que vender parte de vuestras tierras.
Lo siento.
Shelby sonrió suavemente.
—Sí, bueno, al menos no nos han embargado la casa. Ultimaremos los detalles de
la venta la semana próxima, y entonces se acabará todo el chismorreo y volveremos a
tener nuestra privacidad —tomó su gaseosa y bebió un sorbo—. Espero que no te
moleste que haya venido. No me gusta ir de sujetavelas, pero Tyler insistió tanto...
—Por supuesto que no me molesta —contestó _______ sonrojándose un poco ante
las implicaciones de aquella disculpa—. Tyler y yo solo somos amigos y además me
encanta tu compañía.
Siguieron charlando un rato, y cuando terminó la canción que estaban tocando,
Tyler la hizo levantarse para el siguiente baile.
—Shelby —le dijo a su hermana mientras se alejaban—, pídenos dos gaseosas a
_______ y a mí también, ¿quieres?
Shelby asintió sonriente, pero _______ miró a Tyler enfurruñada cuando se puso
frente a él en la pista. —Yo quería algo más fuerte, no un refresquito — protestó.
—Lo siento, pero yo no bebo, y eso significa que mi pareja tampoco —contestó él
entre risas.
—Aguafiestas —murmuró ella. Tyler chasqueó la lengua.
—No necesitas alcohol para pasarlo bien...
—No es eso, es que pensaba que al menos tú me tratarías como a una adulta
—repuso ________.
—Por eso no desesperes —contestó él con voz suave y profunda, tomándola por
la cintura—. La noche todavía es joven.
_______ sonrió, sabiendo que, por supuesto, estaba solo flirteando con ella, y dejó
que la llevara él. Era un bailarín estupendo. La joven lo estaba pasando realmente
bien... hasta que se fijó en Justin y Tom. Los ojos del primero lanzaban miradas
furtivas todo el tiempo en dirección a la mesa de Shelby, y el segundo los estaba
observando a Tyler y a ella con el veneno de diez serpientes de cascabel.
El corazón de _______ saltó de alegría al ver los celos en sus ojos. Quizá había
esperanza. Ese optimista pensamiento se asentó en su mente, haciéndola sonreír y
reírse, lo cuál indujo a Tyler a pensar que estaba disfrutando de su compañía... y
también a Tom, así que cuando terminó la canción, sin que ella lo supiera, ________
estaba en el centro de la tormenta que se estaba formando.
Casi se desató cuando Tom, devorado por los celos, dejó a Justin con su
posible cliente y fue a invitar a Shelby a bailar. Esta dudó, porque vio que Justin se
erguía en su asiento, y parecía dispuesto a empezar una pelea.
—No le importará —le dijo Tom para convencerla—. Vamos, no te vas a pasar
toda la noche aquí sola.
Shelby aceptó finalmente no muy convencida, y con cara de preocupación
mientras dejaba que Tom la arrastrara a la pista.
Cuando _______ lo vio se le cayó el alma a los pies. Shelby y Tom hacían buena
pareja, y comparándose con ella, la joven se sintió menos atractiva que nunca. Bajó la
vista hacia el tórax de Tyler, terriblemente deprimida. ¿Y si Tom había ido en
realidad porque imaginaba que Shelby también iría? O peor, ¿y si tal vez habían ido
por separado y ella era su nueva amante? Estaba empezando a encontrarse fatal.
—Tengo la sensación de estar sentado sobre una bomba de relojería —murmuró
Tyler observando primero a Tom y Shelby y después a Justin—. No sé qué
pretende Tom, pero Justin lo está mirando como si quisiera matarlo. Fíjate la cara
de furia que tiene. Aunque deteste a mi hermana, de algún modo parece como si la
considerara de su propiedad.
_______ giró la cabeza para mirar a Justin y se avergonzó de sí misma al desear que
se levantara de la silla y le pegara un buen puñetazo a Tom solo para apartarlo de
Shelby.
—Bueno, si Justin estuviera bailando con otra mujer, ¿cómo crees que se sentiría
tu hermana? —inquirió, alzando la vista hacia Tyler. Él frunció los labios.
—Supongo que no había pensado en eso —dijo—. Tal vez Tom solo pensó que
se debía sentir sola y por eso la ha sacado a bailar —añadió.
_______ suspiró, y Tyler estudió la expresión de su rostro mientras observaba a su
hermana y a Tom. De pronto observó que la mirada en sus ojos no era muy distinta
de la de Justin: ¡estaba celosa! Si no estaba ya enamorada de Tom, seguramente
iba camino de estarlo, se dijo. Comprendió al instante que sus posibilidades eran
escasas, y que poco podía hacer al respecto.
A medida que avanzaba la velada, la tensión iba en aumento. Tom parecía
disfrutar estar bailando con Shelby, y ______ seguía bailando con Tyler, mientras que
Justin continuaba sentado, lanzando miradas de odio a su hermano, y bebiendo
mientras hablaba con Fred Harriman que, finalmente, se marchó.
Cuando la canción terminó, Shelby fue a sentarse de nuevo, y ________, que había
dejado a Tyler charlando con unos conocidos que se había encontrado, iba también
hacia la mesa. Hacía rato que había optado por no mirar a Tom, porque el hacerlo la
estaba destrozando, así que no lo vio acercarse y, cuando lo tuvo frente a sí, se puso
muy nerviosa y casi derramó la gaseosa. Su reacción dio esperanzas a Tom.
—¿Quieres bailar la siguiente canción conmigo?
_______ alzó el rostro sorprendida.
—No, será mejor que no... —murmuró.
—¿Por qué no? —inquirió Tom, extrañado por el matiz dolido en su voz.
—Porque no quiero herir los sentimientos de Shelby —contestó ella. Se dio la
vuelta y buscó frenética con la vista a Tyler—. ¿Dónde diablos se habrá metido Ty...?
—murmuró nerviosa.
Tom se había quedado clavado en el sitio, pestañeando, sin creerse que _______
hubiera dicho lo que había dicho. ¿Que no quería herir a Shelby? ¿No habría
pensado...? De pronto se le ocurrió que, si ________ había llevado sus conclusiones tan
lejos como para pensar que había algo entre Shelby y él, Justin seguramente también
lo habría pensado.
Giró lentamente la cabeza hacia la mesa donde Justin seguía sentado como una
estatua, y dejó escapar un improperio entre dientes.
—¡Dios!, ahora sí que la he hecho buena...
_______ vio cómo Tom se dirigía hacia su hermano, abriéndose camino entre la
gente, y se preguntó si habría contratado aquel seguro de vida que le habían querido
vender unos meses atrás: Justin parecía dispuesto a arrancarle la cabeza.
Cuando Tom llegó a la mesa, había dos ceniceros llenos en frente de Justin, y
un vaso de whisky medio vacío. Justin bebía muy de tarde en tarde, y aún cuando
estaba enfadado, se limitaba a una sola copa, así que aquel vaso indicó a Tom lo
furioso que estaba. Tomó asiento y lo miró a los ojos.
—Justin, yo... Shelby estaba sola y...
Su hermano no quiso escuchar más. Apuró la bebida de un trago y se puso en pie,
la mirada en sus ojos como la de dos trozos de carbón ardiendo.
—Entonces veré qué puedo hacer para arreglarlo.
Tom contuvo el aliento mientras lo observaba ir hasta la mesa de Shelby. Se
quedó mirándola fijamente hasta que ella enrojeció, y después simplemente le tendió
la mano. Ella puso la suya en la de él, y se dejó llevar hasta la pista, donde se fundieron
el uno en el otro al compás de una suave melodía.
_______ suspiró. Se los notaba tensos, como si hubiera algo más que aire entre
ellos, pero la felicidad momentánea que iluminó el rostro de Shelby la hizo más
hermosa de lo que era. La expresión de Justin, por el contrario, era inescrutable, pero
_______ estaba segura de que, tras seis años de separación, debía sentirse como si
hubiera alcanzado las estrellas con las puntas de los dedos.
—Caramba... —fue el comentario admirativo de Tyler cuando regresó junto a
_______—. ¿Verdad que parecen dos mitades de un todo?
—¿Porqué rompieron? —le preguntó la joven.
—No lo sé —contestó él con sencillez—, pero tengo entendido que nuestro
padre tuvo algo que ver, y uno de sus amigos. Shelby nunca habla de ello. Lo único que
sé es que le devolvió el anillo y que desde entonces ha estado resentido con ella.
La música terminó, y la pareja dejó de bailar. Justin soltó a Shelby muy
despacio, pero a continuación se dio media vuelta abruptamente y se alejó, saliendo de
la sala de fiestas.
Shelby se había quedado paralizada en medio de la pista, y en ese momento ________
vio a Tom acercarse a ella, inclinarse, decirle algo al oído, y salir con ella del brazo
del edificio.
Bailó con Tyler varias canciones más, pero al ver que Tom no regresaba,
comprendió que debía haberla llevado a casa... y que debía seguir allí. De repente se
notó la cabeza mareada, y las manos sudosas.
—¿Puedes llevarme a casa, Ty? —le rogó a su pareja con la voz ronca.
—¿No te encuentras bien? —inquirió él preocupado.
—Estoy cansada —contestó _______.
Y era verdad, estaba cansada de ver a Tom en acción: primero la rubia, y
después Shelby. Y solo en una semana... Obviamente la pequeña y feucha _______ no tenía
lugar en su mundo. Alzó la vista hacia Tyler, tratando de contener las lágrimas.
—¿No te enfadas conmigo?
—Por supuesto que no —repuso él suavemente.
________ no habló durante todo el camino, sumida como estaba en sus pensamientos.
Era tan extraña la idea de que Tom provocara deliberadamente un enfrentamiento
con Justin... ¿Estaría tomándose la revancha por algo que su hermano hubiera hecho?
Tyler la acompañó hasta las escaleras del porche.
—Bueno, ha sido una pena que la velada terminara tan bruscamente, pero espero
que lo hayas pasado bien.
—Lo he pasado muy bien —le aseguró _______ sonriéndole.
Tyler se inclinó hacia ella inseguro, pero al no resistirse ella, rozó sus labios
suavemente. Sin embargo, al notar que no respondía al beso, alzó el rostro, mirándola a
los ojos.
—Me da la sensación de que esto es más bien falta de interés que de
experiencia, ¿me equivocó? —le preguntó con delicadeza. ________ enrojeció y bajó la
vista.
—Tú me caes muy bien, pero... —no sabía como decírselo—. Bueno, y también es
cierto que estoy muy verde en esto.
Era justo lo que había imaginado. Tyler enarcó una ceja y tomó a ________ por la
barbilla para que lo mirara a los ojos.
—Si solo fuera eso último, pequeña _______, con un poco de colaboración por tu
parte podría ocuparme de ello, pero me temo que es una lección que debe enseñarte el
hombre por el que suspiras —le dijo besándola en la frente—. Espero que se dé cuenta
de lo afortunado que es, eres una chica muy especial.
—Gracias, Tyler —dijo sonriéndole—. Si no existiera ese hombre me gustaría que
fueras tú quien me enseñara.
—Bueno, podríamos quedar a cenar alguna noche... solo como amigos. Sé cuando
una puerta está cerrada, no tienes que preocuparte por eso.
—Me encantaría —accedió _______—. Eres un buen hombre, Ty.
—Buenas noches —murmuró él acariciándole la mejilla.
—Buenas noches.
Tras verlo alejarse en el coche, _______ entró en la casa, e iba a subir las escaleras
para ir a su dormitorio, cuando llegó a sus oídos una interpretación desafinada de
cierta canción, una que Justin cantaba en muy raras ocasiones, cuando había bebido
demasiado.


HOLA!!! CAPITULO NUEVO ... UNA DISCULPA POR NO SUBIR AYER. UNA TIA MURIO AYER Y ESSTUVE TODA LA TARDE EN EL VELORIO Y REGRESE TARDE A MI CASA Y BN CANSADA .. PERO YA HOY SUBI COMO SIEMPRE .. YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA :))

domingo, 27 de marzo de 2016

5

Capítulo 5
_______ se sentía muy deprimida cuando llegaron a casa; ya que, durante todo el
camino no había podido dejar de pensar en Tom y la modelo.
Justin aparcó tu elegante Thunderbird negro en el baraje, y a ______ la
sorprendió ver que el Jaguar de Tom ya estaba allí también.
—Vaya, vaya... Mira quién está en casa —murmuró Justin lanzando una mirada
significativa a _______—. Parece que esta noche no tenía ganas de estar por ahí hasta el
amanecer.
—Tal vez se ha venido pronto de lo exhausto que lo ha dejado esa rubia —repuso
_______ en un tono gélido.
Justin no hizo ningún comentario al respecto, pero parecía muy divertido.
Encontraron a Tom en el salón con la botella de brandy en la mano y una copa en la
otra. Solo se había quitado la chaqueta y la corbata, y tenía las mangas de la camisa
enrolladas hasta los codos, y el frontal casi desabrochado por completo. _______ tuvo
que hacer un enorme esfuerzo por no quedarse mirando el masculino torso. Tom se
levantó al verlos y fue hacia ellos.
—Así que al fin te has decidido a traerla a casa —le gritó Tom a su
hermano—. ¿Sabes la hora que es?
—Las... dos y cuarto de la madrugada —contestó Justin imperturbable mirando
su reloj de pulsera.
—¿Qué diablos habéis estado haciendo?
—Oh, pasarlo bien, ir aquí y allá... Esa clase de cosas —respondió Justin
enarcando una ceja—. Buenas noches, _______ —dijo a la joven, le guiñó un ojo y subió las
escaleras.
_______ se sentía como si la hubieran arrojado a los lobos. ¿Por qué había hecho
eso Justin? Tom parecía aún más furioso... si es que eso era posible. Carraspeó un
poco.
—Bueno, creo que me voy a dormir yo también — dijo girando sobre los talones.
Sin embargo, antes de que pudiera dar un paso, Tom la retuvo por el brazo y la
llevó al salón, cerrando la puerta tras de sí. Los ojos negros brillaban peligrosamente y
los sensuales labios estaban apretados en una delgada línea.
—¿Dónde habéis estado? —exigió saber—. ¿Y qué habéis estado haciendo?
Justin tiene treinta y siete años, _______, no es un adolescente.
La joven se quedó mirándolo sin lograr articular una palabra, pero la ira que se
había alojado en su interior la salvó de la situación:
—La rubia con la que tú estabas tampoco era ninguna colegiala —le espetó con
tanta calma como pudo, a pesar de que las rodillas le temblaban. Se apoyó en la puerta.
—Mi vida privada es cosa mía —repuso Tom a la defensiva, frunciendo las
cejas.
—Por supuesto —asintió ella—. Ya me he enterado de que no quieres que
mariposee a tu alrededor con ojos de ternero enamorado, y eso es lo que estoy tratando
de hacer —añadió.
Su respuesta pareció incomodar a Tom.
—Justin es demasiado mayor para ti —insistió. ________ dejó escapar una risotada
irónica.
—Le has puesto pegas a todos los hombres con los que he querido salir, pero no
puedes ponérselas a tu propio hermano. Justin jamás me haría daño y lo sabes.
Tom sabía que era cierto, pero aquello no hacía nada por disminuir sus celos.
—¡Oh, por amor de Dios! —exclamó al no encontrar otras palabras.
_______ inspiró profundamente, tratando de controlar los agitados latidos de su
corazón.
—¿Qué te importa lo que yo haga? —le espetó desafiante—. ¡Como si tú fueras el
más indicado para juzgar a nadie! ¡Todo el mundo sabe que eres un playboy!
Tom la miró furibundo, intentando contener su creciente ira.
—Yo no soy un playboy —masculló entre dientes—. Solo salgo con alguna que otra
mujer de vez en cuando.
—Casi cada noche —corrigió _______—. No es que a mí me importe —mintió con una
fría sonrisa—, porque me da igual con quien salgas o entres... siempre y cuando tú no
metas las narices en mis asuntos. A partir de hoy pienso salir con quien me venga en
gana. Y si no te gusta, ¡ya sabes lo que tienes que hacer! —y salió del salón dirigiéndose
hacia las escaleras.
—¡Ni se te ocurra volver a llegar a las dos de la mañana, con o sin Justin! —le
gritó Tom desde abajo mientras ella subía.
—Haré lo que me dé la gana —repuso la joven volviéndose un momento y subiendo
el resto de escalones de dos en dos.
Tom dejó escapar un improperio y regresó al salón dando un portazo. ¡Maldita
_______!, ¡malditas mujeres! Sentía deseos de aullar. Estaba arruinando su vida amorosa
y su vida laboral. Lo único en lo que podía pensar era en aquellos malditos preciosos
senos...
_______ lloró hasta quedarse dormida. Había sido un día horrible, y cada vez que se
imaginaba a Tom besando a la modelo se ponía enferma. Lo odiaba, lo odiaba con
todas sus fuerzas. Tenía que encontrar pronto un apartamento y salir de allí. Después
de lo ocurrido esa noche sería un infierno tener que seguir viviendo bajo el mismo
techo que Tom hasta que llegara el día de su cumpleaños.
A la mañana siguiente, _______ se despertó bastante tarde. Solía levantarse
relativamente temprano para arreglarse e ir a misa, pero le pareció que por un día que
no fuera, no pasaría nada. Bajó a la hora del almuerzo, vestida con unos vaqueros, un
suéter de punto beige y el cabello recogido en una coleta. Parecía que Tom no
andaba por allí. Gracias a Dios.
—Buenos días —la saludó Justin desde la cabecera de la mesa cuando entró al
comedor—. ¿Cómo fue anoche?
—No preguntes —gimió _________. Se sentó y miró nerviosa hacia la puerta del
salón—. ¿Tom está...? Justin negó con la cabeza mientras se servía un poco de agua.
—Está todavía durmiendo —le dijo. Aquello sí que era sorprendente. Tom no
acostumbraba a levantarse tarde, ni aunque hubiera trasnochado— ¿Qué ocurrió?
—Me dijo que tenía que estar en casa antes de las dos —explicó _______
calmadamente— y que tú eres demasiado mayor para mí —añadió con una sonrisa incrédula.
Justin se rio—. Se está volviendo loco. No sé qué le pasa últimamente... El
problema no puede ser su vida amorosa, la mujer rubia de ayer parecía más que
dispuesta a complacerlo —añadió con retintín.
Justin la miró pero no dijo nada, sino que siguió comiendo el estofado con
verduras que María les había preparado.
—Oh, casi lo olvido —dijo de pronto—, llamó Misty hace un rato. Me dijo algo de
unos apartamentos que quería que fueses a ver con ella hoy.
—Creo que lo haré —murmuró ______ mirando en dirección a las escaleras.
—Ya sabes lo que pienso respecto a que compartas piso con ella, pero la decisión
es tuya —le dijo Justin. La joven asintió y, tras comer algo, llamó a Misty para decirle
que sí iría con ella.
Subió a su habitación para buscar una chaqueta, pero no pudo salir porque, al
darse la vuelta, se encontró con Tom allí de pie, mirándola malhumorado y
bloqueando la puerta.
Acababa de ducharse, tenía el torso desnudo y el cabello húmedo. ________ no pudo
evitar quedarse mirando la extensa masa de músculos que tenía ante sí, pero
rápidamente subió la mirada, solo para ver que Tom estaba bastante ojeroso.
Parecía que había pasado tan mala noche como ella.
—¿Adónde vas ahora? —le preguntó fríamente.
—Voy a buscar un apartamento —respondió ella sin dejarse amilanar—, dentro de
un par de meses y medio me hará falta.
—¿Y qué piensa Justin de eso? —inquirió Tom entornando los ojos.
—Justin no es el que trata de tenerme encerrada en una jaula dorada —repuso
_______. Estaba cansada de todo aquello, de la ira irrazonable de Tom, y hasta de que
Justin tratara de hacer de Cupido—. Escucha, Justin solo me dejó que lo acompañara a
esa cena de negocios para que no tuviera que quedarme en casa. No aparcó el coche en
un lugar apartado para hacerme el amor. No es esa clase de hombre, y debería darte
vergüenza haber pensado mal de él. Justin es como un hermano para mí... lo mismo que
tú —añadió apartando los ojos de los de él—. No siento absolutamente nada por ti.
—Eso es una condenada mentira y lo sabes, _______ —le espetó él en un tono gélido.
Cerró la puerta tras de sí, y empezó a avanzar despacio hacia ella.
La joven dio un par de pasos atrás, se tropezó con una silla, y la rodeó pegándose
a la pared. Tom parecía más peligroso que nunca.
—Pues eso es lo que parece que quieres que sea, tu hermanita pequeña, para que
puedas tenerme siempre atada, para que no me interponga en tu camino ni te mire con
ojos de...
—¡Cállate, ya no sé lo que quiero! —bramó él tocándose las sienes.
Estaba demasiado cerca de ella, tan cerca que podía sentir el calor de su cuerpo
y el olor a gel de baño.
—Tom, tengo que irme... —le dijo con la voz quebrada.
Ignorando su ruego, él seguía acercándose a ella, con el pecho subiendo y
bajando como si le costara trabajo respirar. ________ tenía la misma sensación. No quería
estar allí ni un segundo más. Pronto se dejaría llevar por su debilidad, y no quería que
él volviera a burlarse de ella como lo había hecho.
—Déjame salir, Tom,.. —murmuró temblando.
Pero Tom estaba ya frente a ella, y había tomado sus labios en un beso nada
suave, dejándola sin aliento. Tenía tal ansia de ella, que se inclinó más aún hacia
delante, pegándose a su cuerpo por completo. La chaqueta de _______ le estaba
estorbando, quería sentir sus senos contra su tórax desnudo, así que la desabotonó y
la atrajo hacia sí. _______ gimió al notar el torso de Tom a través del fino suéter de
punto.
Tom gruñó extasiado e hizo que abriera la boca, para masajear sensualmente
el labio inferior con los suyos. Le introdujo la lengua, enredándola con la de ella, y dejó
que todo su peso se apoyara en la joven, aplastándola contra la pared.
_______ estaba asustada. No había esperado un beso tan adulto, y nunca la había
besado alguien con experiencia. Aquella intimidad era demasiado nueva para ella, y
también bastante turbadora. Lo empujó para apartarlo.
—¡No! —gimoteó.
Tom apenas la oyó. La cabeza le daba vueltas por la excitación y su cuerpo
estaba atormentado por la interrupción. Jadeante, abrió los ojos, y le horrorizó ver
temor en los de ella. Estaba llorando.
—_______ —susurró—, cariño...
—Déjame... —gimió la joven—. Suéltame... —lo empujó con más fuerza.
Tom se apartó, y ________ lo rodeó, poniendo una buena distancia de por medio
entre ellos. ¡De modo que aquello era la pasión!, se dijo aún aturdida por lo que acababa
de experimentar. Le dolía la boca por el ardoroso beso, y también los senos por la
presión de su tórax. Podía haber sido un poco más delicado. Lo miró con ojos
acusadores, se secó las lágrimas con el dorso de la mano y cerró la chaqueta. Estaba
temblando. Tom se sentía como si lo hubieran golpeado en la cabeza con un martillo.
No se habría esperado jamás una reacción así. La mañana anterior, en el coche, parecía
haber estado deseosa de que la besara, y en cambio en ese momento lo estaba mirando
con verdadero odio.
—Me has hecho daño —murmuró _______.
Tom no sabía qué decir. Preocupado, sus ojos oscuros escudriñaron los de ella.
Había salido con varias chicos, no podía creer que...
—¿No te habían besado antes? —le preguntó suavemente.
—Por supuesto que sí —contestó ella a la defensiva—, pero nunca..., ¡no de ese
modo!
Tom enarcó las cejas. Estaba empezando a comprender.
— ¡Por Dios, _______, así es como se besan los adultos! —le explicó.
—¡Pues entonces no quiero ser adulta! —le espetó la joven—, no me gusta que me
traten con esa brusquedad.
Tom la vio girarse sobre los talones y salir hecha una furia de la habitación,
pero no hizo siquiera ademán de detenerla. Su reacción lo había dejado totalmente
fuera de juego. Había imaginado que no sabría mucho de sexo, pero parecía totalmente
ingenua.
Aquello debería haberle agradado pero le resultaba por el contrario muy
irritante que pensara que la había tratada con brusquedad. ¡Por Dios, tendría que
haberla dejado salir con Myers!, así se habría enterado de lo que era un tipo sin
delicadeza.
Maldijo entre dientes y le dio un puñetazo a la barandilla. Su respiración todavía
era trabajosa, y los latidos de su corazón aún no se habían normalizado. Se sentía
acalorado y frustrado. Estaba furioso. ¡Condenada chiquilla, lo estaba volviendo loco!
Necesitaba otra ducha. Regresó al cuarto de baño, se desnudó y abrió la ducha.
Al menos era una suerte que la desagradaran sus besos, porque no volvería a besarla
hasta que las ranas criaran pelo.
Entretanto, _______ estaba subiendo al coche de su amiga. Las manos todavía le
temblaban un poco. ¿Cómo podía haberla tratado de ese modo si la quería? Eso
probaba lo poco que le importaba en realidad. Solo había querido obtener placer para
sí, no darle placer a ella. ¡Que se quedara con sus estúpidas rubias! Lo odiaba. A pesar
de todo, trató de recobrar la compostura. No quería que Misty la notara rara y empezara
a hacerle preguntas que no quería contestar.
Aparcaron en la ciudad, y se dirigieron a la primera dirección que tenía Misty en
su lista. El apartamento estaba justo sobre una confitería y frente a un banco. A
Misty no le gustó porque solo había un dormitorio, y quería tener privacidad. _______
prefirió no hacer ningún comentario, pero estuvo de acuerdo porque estaba en pleno
centro, y seguramente habría mucho tráfico por las noches.
Visitaron varios sitios más, pero solo hubo otro que les pareció aceptable. Era
una casa de huéspedes, y la habitación que alquilaban estaba en el piso de arriba. La
dueña era una tal señora Simpson, que las recibió amistosamente, pero daba toda la
impresión de ser una de esas caseras demasiado maternales y cotillas. Aquello no le
gustó un pelo a Misty. No quería a una mujer mayor controlándolas y dándoles la lata.
Sin embargo, ________ estaba empezando a sacar sus propias conclusiones.
Seguramente tenía intención de dar fiestas en el apartamento y llevar hombres allí, y
eso sacaría de quicio a Justin y Tom.
—Creo que yo sí alquilaré la habitación —le dijo a la señora Simpson—. Espero
que pueda guardármela, no me mudaré hasta dentro de unas semanas...
Misty miró a _______ extrañada, pero no se entrometió en su decisión.
—No hay problema, querida —le aseguró la mujer.
Cuando salieron, ________ le preguntó a su amiga:
—¿Qué te parece?, ¿por qué no alquilas tú el apartamento que había en el
centro? Así cada una tendría su privacidad y podríamos ir a visitarnos.
—Bueno... —respondió Misty enarcando una ceja—, no me parece mal, pero yo
creía que íbamos a vivir juntas.
—Seré honesta contigo, Misty —repuso _______—: tú quieres llevar hombres al
apartamento, y Tom y Justin no me dejarían respirar si se enteraran.
Misty se encogió de hombros.
—Como quieras —respondió—. Estoy agotada de tanto andar. Vamos a tomar un
café.
Caminando por la calle en busca de una cafetería agradable, se toparon con Tyler
Jacobs y su hermana Shelby al torcer la esquina.
—¡Vaya, hola, Tyler, hola Shelby! —los saludó Misty.
—Hola —los saludó _______ a su vez—, ¿cómo estáis?
—No muy bien, pero gracias por preguntar —suspiró Shelby, esbozando una
sonrisa a pesar de todo. Era una mujer realmente preciosa de rasgos delicados,
cabello oscuro y corta, y los ojos de un verde muy peculiar. Tenía una boca perfecta y
era bastante alta y esbelta. _______ siempre pensaba al verla que podía haber ganado
una fortuna como modelo, pero Tom le había contado que los Jacobs jamás habrían
permitido que su única hija se dedicara a semejante profesión.
Tyler también tenía el cabello muy oscuro, casi negro, los mismos ojos verdes, y
la tez aceitunada. Era tan grande como Tom, pero no tenía sus músculos. Por el
contrario, su cuerpo era flexible como el de un gran felino, y por sus andares
resultaba igual de amenazador. No era atractivo, pero tenía carácter, y las mujeres
solían encontrarlo irresistible.
—¿Qué hacéis en la ciudad un domingo? —inquirió Tyler.
—Estábamos buscando un apartamento que compartir, pero al final hemos
decidido que cada una alquilaremos uno por nuestra cuenta —explicó _______.
—Íbamos a tomar un café, ¿queréis uniros a nosotras? —los invitó Misty.
—Gracias, creo a Tyler le vendrá bien —les dijo Shelby—, necesita animarse un
poco. Ayer tuvimos un golpe terrible, y hoy otro aún peor.
________ alzó la mirada hacia él. Desde luego parecía bastante alicaído, lo cuál no
era en absoluto usual en él.
—Lo siento —les dijo—. ¿Hay algo que podamos hacer? —preguntó.
—Me temo que no, pero gracias por ofrecerte — murmuró él.
Calle abajo encontraron una cafetería y, en cuanto se hubieron sentado, acudió
una camarera a atenderles. Una vez hicieron el pedido, la chica se retiró.
—Tyler me ha contado lo que ocurrió la otra noche, en ese local nuevo —le dijo
Shelby a _______.
—Sí, espero que Tom no te tratara con demasiada dureza de vuelta
a casa —intervino su hermano.
—No, la regañina de siempre nada más —mintió _______.
Logró esbozar una media sonrisa con esfuerzo.
—Eres un diablillo, _______ —le dijo Shelby con una sonrisa pícara—, siempre
haciendo cosas que te están prohibidas..
—Solo quería saber lo que me estaba perdiendo — suspiró _______ con comicidad.
—Y yo hice lo que pude por ayudarla —intervino Misty—, pero después de todo
tuviste suerte de que fuera Tom quien viniera a recogerte y no Justin. Tom es
más tolerante.
—No lo creas —repuso _______ con tirantez—, últimamente no.
A la mención de Justin, Shelby se sonrojó y se quedó muy callada. _______ se sentía
mal por ella. Justin no había superado aún su rechazo, y probablemente jamás lo haría,
algo de lo que Shelby sin duda debía ser consciente.
—Y hablando de Justin... ¿Cómo está? —inquirió Tyler en un tono despreocupado,
demasiado despreocupado para resultar convincente.
—Pues va del trabajo a casa, de casa al trabajo... —respondió _______.
En ese momento regresó la camarera y tras servirles lo que habían pedido se
retiró de nuevo.
—En fin —prosiguió ______—, la verdad es que de un tiempo a esta parte no sale
mucho, se ha vuelto bastante solitario.
—Yo conozco un caso muy parecido —apuntó Tyler lanzando una mirada
significativa a su hermana. Shelby se removió incómoda en su asiento.
—¿Y cómo va vuestro negocio? —inquirió Misty para romper el silencio que se
produjo.
—Tal como está la situación se acabará yendo al diablo —confesó Tyler con
pesimismo—. Nuestro padre hizo algunas malas inversiones antes de morir, y hasta la
fecha solo hemos ganado para pagar las deudas, pero este mes las cosas han
empeorado y... —los rasgos de su rostro se endurecieron—. Me temo que tendremos
que vender a Jerónimo.
—Oh, Tyler, ¡cuánto lo siento! —murmuró Misty contrayendo el rostro—. Es tu
caballo favorito.
—Y el mío también —dijo Shelby con un suspiro—, pero no tenemos otro remedio
que venderlo. Aun así, nos gustaría que se lo quedara alguien de nuestra confianza.
—Tal vez pueda convencer a Justin para que os lo compremos nosotros —propuso
_______.
—No creo que sea una buena idea —repuso Shelby—, si le pidieras eso se subiría
por las paredes.
—Cierto —asintió Tyler sonriendo a ________—. No te preocupes, a mí también me
gustaría saber que lo dejo en buenas manos, pero a veces las cosas son como son.
—Yo tengo una prima aquí en el estado de Texas que está intentando sacar adelante sola un rancho de caballos, si queréis podría preguntarle —se ofreció Misty.
—Te lo agradeceríamos muchísimo —le dijo Tyler con una sonrisa.
Siguieron charlando sobre cosas sin importancia y, mientras hablaban, ______ no
pudo evitar quedarse mirando a Shelby intrigada. Era una mujer tan singularmente
hermosa que parecía increíble que se hubiera sentido alguna vez atraída por alguien
como Justin, que no era, ni con mucho, atractivo, ni siquiera bien parecido. Pero
entonces _______ recordó la noche anterior en Houston, cómo Justin la había apoyado, y
ya no le pareció tan sorprendente. Lo verdaderamente sorprendente era que Justin
hubiera dejado escapar a Shelby, que no hubiera luchado por ella. Era terrible la idea
de que dos personas se hubiesen amado tanto para convertirse un día en enemigos
acérrimos. Parecía que, después de todo, el amor no era muy duradero, se dijo la
joven.
Shelby consultó la hora en su reloj de pulsera. —Tyler, deberíamos irnos ya.
Tengo que llamar a Barry Holman sobre esos bonos y acciones que vamos a venderle
—le dijo a su hermano—. Disculpadnos, chicas, nos encantaría quedarnos más rato. Me
ha encantado volver a verte, _______. Últimamente casi no nos vemos, ¿verdad? En fin,
supongo que si tratara de poner un pie en el umbral para visitarte, Justin sería capaz
de quemar la casa...
—En mi vida he conocido a nadie tan rencoroso... —murmuró Tyler airado—. Y sin
llevar razón, además.
—Déjalo, Ty —le suplicó Shelby——. No quiero que discutamos eso delante de
________. Su lealtad, lo quiera o no, siempre estará de parte de Justin, y es natural,
porque él, junto con Tom, la ha cuidado y criado.
—Lo siento —se disculpó Tyler con los ojos brillantes por la rabia contenida.
Dirigió una sonrisa amable a _______—. El viernes que viene hay un baile de cuadrilla, ¿te
gustaría ser mi pareja?
La joven se quedó dudando un instante. Tom se pondría furioso si iba con
Tyler, pero, por otra parte, si aceptaba, aquello le demostraría que no era el único
hombre en el mundo.
—¡Tyler, no! —le rogó Shelby a su hermano—. ¿No ves que si haces eso solo
conseguirás empeorar más las cosas?
—¿Para quién? —repuso Tyler—. ¿Podrían empeorar acaso más para ti? ¡Por Dios,
si llevas una vida casi monástica!
Shelby dejó la servilleta con calma sobre la mesa.
—Mi forma de vida no es cosa de nadie excepto mía —le dijo poniéndose de pie—.
________, si vas con Tyler a ese baile, Justin se pondrá hecho un energúmeno y saldrás
pagando tú el pato. Ya no es el hombre que era, y yo me sentiría fatal si te hiriese a ti
el fuego cruzado.
—No le tengo miedo, Shelby —contestó _______—, bueno, no demasiado. En
realidad es Tom quien me tiene asfixiada. Creo que ir con Tyler a ese baile podría
ayudarme a demostrarle que ya no soy una niña.
—¿Lo ves? —le dijo Tyler a su hermana—. ¡Y tú pensando que lo hacía solo por
irritar a tu ex prometido!
—¿Y no es así? —inquirió Shelby desafiante.
—Tal vez —concedió Tyler alzando  la barbilla con arrogancia.
Cuando salieron de la cafetería, Tyler iba delante, charlando con Misty, mientras
que _______ y Shelby los seguían a paso tranquilo.
—Tú también debes haber notado el cambio en Justin, _______ —le dijo Shelby—,
antes se reía más, no se mostraba tan frío e inflexible... no hasta que le devolví el
anillo de compromiso. Eso hizo que me detestara —murmuró. De pronto detuvo a _______,
agarrándola por el brazo—. _______, no vayas con Tyler al baile, por favor, no hagas más
daño a Justin. En realidad es muy vulnerable, por mucho que quiera ocultarlo...
—Lo sé —le dijo _______ poniendo una mano sobre la de la otra mujer. Le daba la
impresión de que aún estaba enamorada de Justin—. Siento que las cosas te estén
yendo tan mal, Shelby. De todos modos, quiero que sepas que Justin no ha vuelto a
salir con nadie más, no ha habido nadie más para él.
Los labios de Shelby temblaban. Apartó la mirada y alzó la cabeza para evitar
que escaparan las lágrimas de sus ojos.
—Gracias —murmuró con la voz ronca par la emoción.
_______ querría haberle dicho algo más, pero los otros estaban esperándolas
impacientes. Se despidieron al llegar a un cruce.
—Te recogeré el viernes a las seis, _______, ponte algo sexy —le dijo Tyler
guiñándole un ojo.
—Pues tú deberías ponerte ropa de rugby, con el casco y las protecciones... por
si Justin se pone violento —le aconsejó ella riéndose.
Misty llevó en coche a _______ hasta el lugar donde esta había dejado el suyo la
noche del striptense. Al fin podría recogerlo... Lo había echada mucho de menos.
Cuando llegaron allí, antes de que _______ se bajara, su amiga le dijo:
—No me gustaría estar en tu pellejo. No creo que le haga mucha gracia a Justin...
—Tranquila, no crea que llegue la sangre al río — repuso ________.
—¿Y qué dirá Tom? —inquirió Misty inclinándose para ver el rostro de su
amiga.
________ se había puesto pálida como una sábana. De pronto había acudido a su
mente el recuerdo del violento beso de aquella mañana. Tragó saliva con dificultad.
—No creo que le imparte en absoluto.
—Yo no estaría tan segura... —murmuró Misty—. En fin, te recordaré en mis
oraciones.




HOLA!!! BUENO NO ES ESE BESO EL MEJOR QUE ESPERABAMOS PERO YA LA BESO ... YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA ... HASTA YA PRONTO VA A TERMINAR ASI QUE DISFRUTENLA ... HASTA PRONTO Y GRACIAS POR LEER :)) ADIOS