Capítulo 11
______ no pudo dejar de pensar en aquella respuesta de
Tom durante las
semanas siguientes. ¿Qué habría querido decir? ¿Que se
convertirían en amantes, o...
o sería lo que ella pensaba? Después de aquel beso
apasionado la había llevado de
regreso a la casa de huéspedes sin hacer ningún otro
comentario al respecto.
Además, cumpliendo lo que le había dicho, no la llamó por
teléfono ni fue a
visitarla. Le estaba resultando verdaderamente duro no
verlo.
La noche de la fiesta, _______ estaba deseosa por volver
a ver a Tom.
Se había puesto un vestido azul que resaltaba el azul
grisáceo de sus ojos y
marcaba su exquisita figura. Se había arreglado el
cabello trenzándolo y recogiéndolo
sobre la cabeza, y se había puesto unos pendientes largos
de plata. Parecía muy
madura y sofisticada. Tal vez no fuera una belleza, pero
se sentía como si lo fuera.
Fue María quien le abrió la puerta y la abrazó
efusivamente.
—¡Niña, qué bonita estás! Está todo casi dispuesto: la
banda llegará dentro de un
instante, y algunos invitados ya están aquí —le dijo—.
Los Jacobs fueron los primeros.
Están en el salón con Justin —ante la cara de horror de
______, la mujer se rio y la
tranquilizó—. No, no... Va todo bien. El señorito Justin
y el señorito Tyler están
hablando de ganado, y la señorita Shelby... —la mujer
sonrió con tristeza—. Sus ojitos
no hacen más que mirar a Justin como flores secas
agradeciendo la lluvia. Me parte el
corazón verla.
—Entremos —dijo ______—. Tengo muchas ganas de saludarla.
Pasaron al salón. Shelby se había puesto una falda larga
de terciopelo verde con
una sencilla blusa camisera blanca, pero estaba preciosa,
como siempre. Justin y Tyler,
con trajes oscuros, se pusieron en pie al verla entrar,
mirándola admirados.
—Feliz cumpleaños, cariño —le deseó Justin con un
fraternal abrazo y un beso en
la mejilla—. Y que te veamos cumplir al menos cien más.
—Y yo lo secundo —sonrió Tyler adelantándose para besarla
también—. Estás
espectacular, _______.
Shelby se levantó también para felicitarla.
—Espero que esté siendo un día muy especial para ti. Mi
veintiún cumpleaños lo
fue —le dijo. Miró a Justin, quien la miró también con la
emoción escrita en los ojos.
En el salón estaban también ya algunos compañeros del
colegio y el instituto, y
estuvo un buen rato siendo saludada y felicitada. Sin embargo,
había alguien que
seguía faltándole. Se excusó con una vieja amiga y
regresó donde estaban Justin y los
hermanos Jacobs.
—Justin, ¿dónde está Tom? —le preguntó.
—No sé si podrá venir, cariño —murmuró Justin. Ni él
mismo tenía idea de dónde
diablos estaba. La pobre _______ parecía desolada, así
que improvisó—. Me dijo que te
dijera feliz cumpleaños y... Oh, no, _______. no—La joven
no pudo evitarlo. Las lágrimas comenzaron a rodar solas por sus mejillas, y
temblaba por la tremenda decepción.
—Lo siento... perdonad... —sollozó.
—Shelby, ¿te importaría llevarla al estudio? —inquirió
Justin.
—Claro que no —murmuró ella rodeándola con el brazo—. No
llores, ______, estoy
segura de que Tom estaría aquí si hubiera podido...
Cuando llegaron al estudio, ______ se dejó caer en el
sillón de cuero rojo.
—¡Lo odio! —gimió hundiendo el rostro entre sus manos—.
¡Lo odio, lo odio, lo
odio!
—Shhh... Lo sé, lo sé —la tranquilizó Shelby sonriendo
débilmente. Le dio una
copa de brandy a la joven, quien tomó un sorbo y contrajo
el rostro ante el agrio
sabor.
—Hace semanas que no lo veo. No me ha llamado ni una sola
vez, y tampoco ha
venido a verme. Yo no sabía por qué, pero ahora ya lo
sé... Me estaba dejando, Shelby...
Sabe cómo lo quiero, y no quiere hacerme daño, y por eso...
—Si sirve de algo —la interrumpió Shelby mirándola
compasiva con sus grandes
ojos tristes—, sé cómo te sientes, _______.
—Perdóname, tú debes estar pasándolo mucho peor que yo
—murmuró la joven
secándose las lágrimas. La tomó de la mano—. Justin no ha
vuelto a salir con nadie,
Shelby. María dice que morirá amándote.
—Y odiándome también —suspiró Shelby con una sonrisa
amarga—. Justin cree
que me acosté con alguien —le confesó—, creyó lo que le
dijeron mi padre y uno de sus
amigotes, y nunca he conseguido que escuche mi versión.
Es muy doloroso que piense
que yo sería capaz de hacerle algo así, _______, cuando
no puedo pensar en nadie más que
en él.
—Oh, Shelby... —murmuró ______, olvidándose por un
momento de su propia
desgracia.
—Es un hombre tan orgulloso, tan terco, tan cabezota...
—masculló Shelby
rabiosa. Pero al instante alzó la vista hacia ella, y la
mirada en sus ojos era la misma
mirada triste que _______ conocía—. Y, sin embargo,
moriría por él.
—Espero que algún día podáis arreglarlo.
—Bueno, a veces puede darse un milagro... supongo
—suspiró Shelby. Miró a la
joven a los ojos—. ¿Estás mejor?
_______ asintió con la cabeza.
—No me importa que Tom se pierda mi fiesta. Puedo pasarlo
bien sin él.
Después de todo, solo era mi tutor, y ya no lo es, es
únicamente un hombre más —se
levantó echándose el cabello hacia atrás.
Regresaron al salón. La banda había llegado ya y estaba
tocando. Era bastante
buena. Tocaron una sucesión de valses de ensueño.
Seguidos de viejas canciones
country. _______, decidida a no dejarse llevar por la
tristeza en el día de su cumpleaños,
bailó todas y cada una de las piezas.
De pronto, ya avanzada la velada, y en medio de una
canción lenta que estaba
bailando con Tyler, escuchó un murmullo de voces
profundas, proveniente del rincón
cercano a la puerta del salón. Paró, separándose de
Tyler, y miró en aquella dirección.
Tom, con la cara y las ropas manchadas de grasa y barro,
había llegado, y Justin,
sin levantar la voz, aunque visiblemente
ofuscado, parecía estar echándole en cara su
tardanza.
En cuanto _______ se acercó a ellos, Justin se hizo a un
lado.
—No me lo digas a mí, cuéntaselo a ella, ha pasado un
rato horrible al
encontrarse con que no habías venido —le espetó a su
hermano. Y se alejó hacia el
otro extremo de la sala.
—______, te juro que lo siento —murmuró Tom—, iba
conduciendo demasiado
rápido, y las ruedas resbalaron sobre una mancha de
gasolina que había en la
carretera. A pesar de que frené, el coche salió disparado
hacia el arcén, y se quedó
atascado en un barrizal. Creí que no podría salir...
_______ se había puesto lívida. La idea de que podría
haber resultado herido o
muerto borró en un instante todas sus ridículas
sospechas. Se abrazó a él con todas
sus fuerzas.
—Estás temblando —dijo Tom conmovido. La rodeó con sus
brazos y le
acarició la espalda suavemente—. Estoy bien, cariño,
estoy bien.
Pero la joven lo abrazó aún con más fuerza, conteniendo a
duras penas las
lágrimas, así que Tom la llevó al estudio, cerrando la
puerta tras de sí.
—No me hubiera perdido por nada tu fiesta de cumpleaños,
_______ —le dijo
tomándola por la barbilla.
—Lo siento —balbució ella—, siento haber dudado de ti,
Tom. Yo... es solo que
ha sido una semana muy larga y te he echado tanto, tanto
de menos...
Pero no pudo seguir hablando, porque Tom la silenció con
un delicado beso en
los labios, al tiempo que deslizaba algo frío y metálico
en su dedo. Cuando se
separaron, la joven bajó la vista hacia su mano. ¡Un
anillo! Alzó los ojos hacia él, y este
vio reflejado en ellos todo el amor que sentía por él.
—Te quiero, ______. Perdóname tú a mí por haber tardado
tanto en darme cuenta.
Estas últimas semanas también han sido un verdadero
infierno para mí. No tienes idea
de cuántas veces estuve a punto de ir a tu oficina para
raptarte y llevarte conmigo.
Pero prometí darte tiempo y he cumplido mi palabra.
¿Querrás casarte conmigo?
—Claro que quiero, Tom —balbució ella lanzándose de nuevo
a sus brazos... y a
sus labios.
El beso se fue haciendo cada vez más apasionado, y las
manos de Tom
apartaron los tirantes de sus hombros, y fueron bajando
el corpiño hasta dejar los
senos al descubierto. Se inclinó sobre ella y tomó uno en
su boca.
______ se estremeció al sentirlo, y le acunó la cabeza
besándole el cabello y
murmurándole que lo amaba.
Tom deslizó un brazo por detrás de la joven para alcanzar
la cremallera del
vestido, y tiró de ella hacia abajo hasta que la prenda
cayó, y pronto tuvo a la joven
sobre la alfombra, desnuda a excepción de las medias y
las braguitas, con él colocado
sobre ella.
—_______... ¿y si hiciéramos el amor aquí mismo?, ¿ahora?
—murmuró acariciándola.
—¿Y si entra alguien? —repuso ella sin aliento.
—Cerré con pestillo al entrar —confesó él con una sonrisa
pícara—. Pero si
quieres también podríamos subir a mi habitación. Ni
siquiera Justin nos molestaría
allí...
—¿Y los invitados?
—No nos echarán de menos, lo están pasando muy bien. Oh,
Dios, _______... Quiero
pasar a tu lado el resto de mi vida —alzó la cabeza un
momento para mirarla—. Nunca
había imaginado lo maravilloso que podía llegar a ser
pertenecer a alguien, poder
formar mi propia familia... —le acarició delicadamente
los senos—. Tú me completas.
—Oh, Tom, yo siento lo mismo por ti... —murmuró ella
besándolo con
ternura—. ¿No se enfadará Justin si subimos arriba y...?
—¿Dónde está tu sentido de la aventura? Mañana tendremos
un papel que dirá
que somos marido y mujer, pero yo no necesito eso para
sentirme más unido a ti de lo
que ya me siento, _______, y te deseo tanto...
—Yo también a ti, Tom... —murmuró ella besándolo de
nuevo.
Tras ponerse otra vez el vestido, salieron por la puerta
trasera del estudio,
pasaron por la habitación de invitados, y subieron
sigilosamente las escaleras. Sin
embargo, justo cuando torcían la esquina del pasillo que
llevaba al dormitorio de
Tom, se encontraron a Justin bloqueando la puerta.
—¿Ya os retiráis? —inquirió frunciendo los labios con
malicia—. La noche aún es
joven, y la fiesta está en todo su apogeo.
Tom carraspeó.
—Íbamos a...
—... charlar —improvisó ______. Justin enarcó una ceja.
—A... «¿charlar?» ¿Así lo llaman ahora?
—Está bien —murmuró Tom impaciente—, estoy enamorado de
_______, y vamos
a casarnos mañana mismo. Tengo la licencia de matrimonio
en el bolsillo.
—Y me ha comprado un anillo —dijo _______ mostrándoselo
para corroborar sus
palabras.
—Vaya, pues felicidades —contestó Justin con una
sonrisa—. No podía sentirme
más feliz por vosotros. Y debo decir que ya era hora, me
estabais volviendo loco con vuestras discusiones.
—Gracias, hermano —dijo Tom.
—Vas a ser un cuñado estupendo —intervino de nuevo
_______.
—El mejor —añadió Tom. Justin sonrió burlón.
—No os servirá de nada adularme —les dijo—. No voy a
dejaros entrar.
—¡Oh, venga, Justin! —le espetó Tom con fastidio.
—Si os vais a casar mañana, ¿qué son veinticuatro horas?
—continuó Justin
divertido—. Mañana podéis tener vuestra luna de miel,
como Dios manda, en tu
apartamento de Houston.
Tom miró a _______ y, al ver a la joven encogerse de
hombros, se rindió,
dejándola en el suelo con un suspiro.
—En fin, supongo que no nos queda más remedio que esperar
a mañana. Justin es
capaz de quedarse aquí de pie hasta echar raíces...
—Puedes jurarlo —aseguró su hermano entre las risas de
_______.
—Bajemos —le dijo Tom ofreciéndole su brazo—. Bailaremos
hasta el
amanecer y luego cantaremos juntos esa horrible canción
de taberna que te enseñó
Justin.
La noche siguiente, estaban en el ático de Tom,
acurrucados juntos en la
enorme cama, satisfecho al fin su deseo.
—Pobre Justin —murmuró Tom pensativo mientras acariciaba
distraídamente
la nuca de _______—. Amar de ese modo a alguien y no
tener ni un recuerdo al que
aferrarse.
—¿Qué quieres decir? —inquirió la joven apoyándose en el
codo y enredando los
dedos en el vello de su pecho.
—Justin no llegó a hacer el amor con Shelby —le explicó
él—. Y desde que
rompiera su compromiso no ha tenido ningún romance, así
que desde que conoció a
Shelby no ha vuelto a hacerlo con nadie —añadió. Al ver
la extrañeza en el rostro de
ella apuntó—: no es tan increíble, _______. Yo tampoco he
podido volver a tocar a ninguna
otra mujer desde la primera vez que te besé.
—Eso es muy romántico —susurró ella, temblando al sentir
cómo su mano le
acariciaba los senos y se deslizaba hacia el estómago
para detenerse en los muslos.
—_______ —murmuró Tom besándola—, ¿te he hecho mucho
daño; te molestaría
si hiciéramos el amor de nuevo?
Ella se sonrojó al recordar esa primera vez. Tom la había
tratado con
exquisita delicadeza, poniendo freno a su propia e
imperiosa necesidad para excitarla
una y otra vez hasta lograr que el apetito feroz que
despertó en ella minimizara el
dolor.
—Estoy perfectamente, Tom —le dijo mirándolo con
adoración—. No podías
haberlo hecho con más cuidado.
Comenzaron a besarse de nuevo, y tras un breve pero
ardoroso intercambio de
caricias, ______ sintió a Tom acomodarse otra vez dentro
de ella. Aquella vez, sin
embargo, Tom no tuvo piedad, y la incitó hasta que la
tuvo gimiendo entre sus
brazos de irrefrenable deseo, rogándole que le diera lo
que ansiaba. Y así lo hizo
Tom, estableciendo un ritmo enloquecedor que los llevó a
los dos a una nueva
dimensión de placer, más allá incluso de la experiencia
de él.
Al cabo de unos minutos, Tom la acunaba contra su cuerpo
sudoroso,
temblando aún por la excitación mientras la acariciaba.
______ hacía una aventura del
sexo, una expresión exquisita del amor que se tenían.
Nunca antes había sentido nada
parecido con otra mujer, y así se lo dijo en un susurro.
—Yo no tengo con quien compararte —dijo ella sonriendo—,
pero en una escala
del uno al diez, te daría un veinte.
Tom se rio suavemente y cerró los ojos, suspirando
satisfecho al sentir cómo
ella se acurrucaba contra él.
—______, ¿qué te parecería la idea de irnos a vivir a
Dempsey?
—¿Quieres decir en esa enorme casa victoriana que
comprasteis el año pasado?
Pensé que ibais a utilizarla para oficinas.
—Sí, la verdad es que en principio esa era la idea,
pero... ¿no te gustaría que
fuera nuestro hogar? Para Justin sería un infierno que le
restregáramos cada día
nuestra felicidad por la cara.
—Me encantará vivir en Dempsey, Tom. Mi hogar está donde
estés tú.
Tom la miró amorosamente y tiró de la sábana para
taparlos a ambos.
—Te quiero, ______ —le dijo con voz soñolienta.
—Y yo a ti, Tom —contestó ella.
Le pasó un brazo por el tórax y suspiró feliz. Estaban en
primavera, y pronto los pastos se alfombrarían de flores silvestres. Cerró los
ojos y se imaginó sentada en la
hierba, apoyada en el hombro de Tom, y a varios niños
correteando y riendo a su
alrededor.
HOLA!!! BUENO ESTE ES EL FINAL ...
1.- NOMBRE: HOMBRES DE TAXAS 1.- CALHOUN
-TOM ES CALHOUN
-______ ES ABIGAIL CLARK
2.- AUTORA: DIANA PALMER
BUENO, SOLO A QUEDA ESPERAR A LA SIG NOVELA ... BUENO SIN MAS ME DESPIDO ... ALRATITO LES DEJO EL LINK ... HASTA LUEGO
Me encanto! ;)
ResponderEliminarMe encanto, yo pensé que Tom no llegaría a la fiesta pero llego jejeje y se casaron que emoción..
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